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Escaramuza Charra

La fiesta charra es una de las celebraciones más mexicanas y se puede disfrutar en casi cualquier estado del país gracias a que la figura del charro es representativa de nuestras tradiciones.

Sin embargo, en la escaramuza charra, las mujeres demuestran su audacia, valentía y destreza para no solo mostrar belleza a través del baile, también un control total sobre el caballo que se logra gracias a una tenacidad inquebrantable.

Fue hasta la década de los 50 que las mujeres comenzaron a participar en la charrería, con lo que surgiría la escaramuza que conocemos hoy: grupos de entre ocho y doce mujeres, ataviadas con hermosos vestidos de adelitas o chinas poblanas, mientras cabalgan con una coordinación impresionante al son de la música tradicional mexicana.

Al ser una presentación grupa, la escaramuza charra es un espectáculo completo, ver como las mujeres logran coordinar a sus caballos para movimientos parejos y las evoluciones a lo largo del ruedo, mientras lucen los trajes típicos mexicanos, es simplemente digno de admiración para cualquier que haya visitado un lienzo charro.

Gracias a la fascinación que el público siente por estas mujeres y su increíble capacidad sobre el caballo, la escaramuza se ha convertido en uno de los elementos fundamentales de la charreada y en una digna representante del deporte nacional de México, la charrería.

En 1952, don Everardo Camacho Mora, Presidente de la Asociación Nacional de Charros,  se dio a la tarea de reglamentar y ampliar la escuela de charrería, que hasta ese entonces habría un único maestro “El san Luis” nombrado ante la gran cantidad de alumnos a otros dos instructores; Luis Ortega y Rafael Ramos.

 

A Malena Lucio, le había tocado en suerte iniciar este gran paso, ella montaba inicialmente en un club hípico, pero bajo la instrucción del General Manuel Mercado, cambio al Estilo Charro, convirtiéndose de 1947 a 1953, en la menudita y graciosa estrella de la Nacional, calando en casi todas las fiestas de la Asociación en forma Maravillosa y a manera de diversión durante las practicas, jugaban con los niños y niñas charras a “la Roña”, “los encantados” y a  “lo que hace la mano hace la otra”, montando a caballo.

 

Don Everardo Camacho, son ese carácter muchachero que tenia, se ponía al frente de un grupo semejante, integrado por sus hijos, Pepe, Toña y Lupe, los del Ing. Santiago Ruiz, María Eugenia, Graciela y Arturito, grupo al que se agregaban frecuentemente Manolito Herrera y Lalo López Becerril, el Ing. Ruiz, fue otro de los grandes promotores para formar el grupo femenil. 

 

A Luis Ortega, se le confió la instrucción de l conjunto y puso en practica los movimientos que había observado en los grupos de la policía montada y a las cuadrillas mixtas formadas por veinte parejas en los Estados Unidos, vistosas evoluciones en perfecto orden y uniformidad. Pronto empezó a presentar al pequeño “rebaño” ante el publico de México, fecha memorable en los anales de la Charrería Organizada el 7 de Marzo de 1953,(fecha que mas tarde seria reconocida como el día de las Escaramuzas) cuando se presentaron al publico esos niños de 5, 6 y 7 años, que aportaban algo nuevo, un arte distinto en la doma a la monta de la usanza Mexicana. Había Nacido el “Carrusel charro”.

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